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21 Octubre 2023
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La Palabra

DOMUND: XXIX Domingo del Tiempo Ordinario . Ciclo A
P. Rubén A. Macias Sapien sx

“Corazones fervientes, pies en camino”

Ef 3, 2-12

Estimados hermanos y hermanas, en este domingo nos unimos a toda la Iglesia que recuerda su misión en el mundo, ser portadora de la Buena Noticia de Jesucristo a toda persona, a toda nación. Hoy celebramos la jornada mundial de las misiones.

San Pablo en la segunda lectura (Ef 3,2-12) nos recuerda el designio de Dios que hace de la Iglesia y de todo cristiano un misionero, es decir, la conciencia de ser “herederos de una incalculable riqueza en Cristo”; esta herencia no es algo a guardarse para uno mismo, sino para ser compartida con todos, pues como dice Pablo, todos en el mundo “son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo”. Quisiera insistir antes que nada en esta consciencia de la que habla Pablo y que hoy estamos llamados a revalorar como cristianos con el fin de poder anunciarla. Vivimos tiempos difíciles donde todo es relativizado, cuestionado, despreciado; existe una dificultad grande para asumir valores trascendentes, se vive al día, en la búsqueda de lo sensible y tangible; lo material, lo visible es lo que importa. Esta mentalidad, aunada a un desánimo, una perdida de credibilidad en las instituciones y un desprecio de las instituciones, hace del Evangelio un verdadero tesoro escondido, oculto a los ojos de tantas personas hoy. Esta “incalculable riqueza en Cristo” es una herencia necesaria a compartir al mundo de hoy de parte de nosotros, quienes así la valoramos.

Recuerdo aquellas motivaciones que me hicieron soñar en la misión desde joven, en particular ir a Burundi, en África. A mis cortos 11 años supe que ese país vivía dividido en guerras fratricidas, existían genocidios entre los tutsi y los hutus; hermanos matándose entre sí. Ante ello, me vino al corazón ese deseo: ir y llevarles el evangelio de Jesús que nos hace a todos hermanos, Buena Nueva que nos ayuda a vivir y construir la fraternidad. Al llegar a ese país, muchos años después, pero aun en guerra, nuestra labor pastoral la centramos en ese mensaje: reconstruir la paz y vivir la reconciliación gracias a la Palabra de Jesús.

El Papa Francisco en su mensaje para este año 2023 nos recuerda la experiencia de los dos discípulos que tristes regresan a Emaús, pero Jesús se acerca a ellos y se pone a caminar a su lado; en este caminar, les explica las escrituras, les habla, les anuncia y entonces sucede toda una transformación: sus corazones comienzan a arder al escuchar las escrituras, sus ojos se abren ante la fracción del pan y sus pies se ponen en camino para ir a anunciar lo que han vivido. “Tres aspectos, dice el papa, que trazan el itinerario de los discípulos misioneros”. Hoy, pues estamos llamados a vivir la misma experiencia y transformarnos en esos discípulos misioneros que anuncian a los hombres y mujeres de hoy, desanimados, desilusionados, desencantados de la realidad, esa “incalculable riqueza” que en Cristo hemos encontrado y ellos necesitan encontrar.

1.- Dejarnos encender en el corazón por la Palabra de Dios. Jesús es la Palabra viviente, la única que puede abrasar, iluminar y trasformar el corazón. Por ello, el conocimiento de la Escritura es importante para la vida del cristiano, y todavía más para el anuncio de Cristo y de su Evangelio. Recodemos: «Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo». Dejémonos entonces acompañar siempre por el Señor resucitado que nos explica el sentido de las Escrituras. Dejemos que Él encienda nuestro corazón, nos ilumine y nos trasforme, de modo que podamos anunciar al mundo su misterio de salvación con la fuerza y la sabiduría que vienen de su Espíritu.

2.- Abrir los ojos y reconocerlo al partir el pan. Los corazones fervientes por la Palabra de Dios empujaron a los discípulos de Emaús a invitar a Jesús a la intimidad de sus vidas y ahí, alrededor de la mesa, partir el pan y entonces lo reconocen, experimentan el amor de Dios que salva y que los invita a ser pan partido para los demás. Entonces entienden la misión que Jesús ha realizado y ahora les deja como herencia: ser pan partido para los demás. He ahí el origen de la misión: el encuentro con el amor de Cristo Eucaristía. “No podemos guardar para nosotros el amor que celebramos en el Sacramento de la Eucaristía. Este exige por su naturaleza que sea comunicado a todos. Lo que el mundo necesita es el amor de Dios, encontrar a Cristo y creer en Él. Por eso la Eucaristía no es solo fuente y culmen de la vida de la Iglesia; lo es también de su misión: “Una Iglesia auténticamente eucarística es una Iglesia misionera”. (Mensaje del Papa, DOMUND 2023)

3.- Pies que se ponen en camino. “Después de que se les abrieron los ojos, reconociendo a Jesús «al partir el pan», los discípulos, sin demora, «se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén» (Lc 24,33). Este ir de prisa, para compartir con los demás la alegría del encuentro con el Señor, manifiesta que «la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. No es posible encontrar verdaderamente a Jesús resucitado sin sentirse impulsados por el deseo de comunicarlo a todos”. (Ibidem).

Estimados hermanos y hermanas, todos nosotros somos consciente de esa “incalculable riqueza” que significa creer en Cristo y afirmamos que esta riqueza no nos pertenece, nos es confiada pero para darla. Hoy más que nunca, la humanidad, herida por tantas injusticias, divisiones y guerras, necesita la Buena Noticia de la paz y de la salvación en Cristo. Así que, hermanos, retomando las palabras del papa Francisco: “Pongámonos de nuevo en camino también nosotros, iluminados por el encuentro con el Resucitado y animados por su Espíritu. Salgamos con los corazones fervientes, los ojos abiertos, los pies en camino, para encender otros corazones con la Palabra de Dios, abrir los ojos de otros a Jesús Eucaristía, e invitar a todos a caminar juntos por el camino de la paz y de la salvación que Dios, en Cristo, ha dado a la humanidad”. (Mensaje del Papa, DOMUND 2023)

P. Rubén Antonio Macias Sapien sx

Misionero Xaveriano

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