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Mons. Adolfo Zon Pereira

Presencia Xaveriana en Alto Solimões, Amazonas: una experiencia y un desafío

Hace más de cuatro años que los xaverianos estamos en la diócesis de Alto Solimões, Amazonas. La apertura fue realizada de acuerdo con el XVII Capítulo General (n 96). Estamos en el Municipio de Atalaya del Norte "Perla del Yavarí", en la parroquia de San Sebastián (76.354,985 km² con una población estimada de 23.000 habitantes, ubicado en la orilla del río Yavarí en la triple frontera con Perú y Colombia. La ciudad está a una hora en automóvil, más media hora en la lancha rápida, desde Tabatinga, sede de la diócesis.

Al sur de Atalaya hay selvas y ríos, a lo largo de los cuales se encuentran las comunidades ribereñas y las aldeas con unos 6.200 indígenas de seis etnias diferentes y pueblos indígenas aislados. Son varios días de canoas con motor para llegar a las aldeas. Casi 2.300 indígenas viven en la ciudad para trabajar o por el estudio de sus hijos.

El sustento de la población depende de los salarios del Poder Público, comercio y agricultura y, sobre todo, de la pesca; de la ayuda "Auxilio Brasil del gobierno federal" y de la jubilación que proveen, en parte, la economía familiar. Hay muchos desempleados. Los datos del IDH (Índice de Desarrollo Humano), colocan a Atalaya del Norte en los últimos lugares de los 5.500 municipios de Brasil. Hay mucha pobreza, pero con dignidad.

Los indígenas, en sus aldeas, quieren que los organismos gubernamentales les den más atención en la educación escolar, salud, seguridad (hay amenazas y asesinatos de indigenistas), transporte... A su vez, los órganos específicos que deberían cuidar del bienestar de los pueblos indígenas, no reciben los recursos necesarios para proporcionar los debidos servicios. Sin embargo, los indígenas continúan resistiendo y exigiendo sus derechos. También el territorio indígena está siendo invadido por madereros, pesca predatoria, minería clandestina, narcotráfico...

En las veinte comunidades rurales, los habitantes ribereños, especialmente los situados en las zonas inundables, viven en las mismas situaciones que los indígenas, ya que les falta una atención diferenciada por parte del Poder Público, en lo que se refiere a la salud, educación, asistencia socioambiental y religiosa.

En la parroquia hay un grupo de laicos comprometidos en la pastoral y en la Evangelización. Además de los agentes de pastoral: Marta, misionera laica xaveriana española; tres hermanas Hijas de Santa Ana; los misioneros del CIMI (Consejo Misionero Indígena), los padres xaverianos Alberto Panichella, Giuseppe Leoni y Francisco Javier Martínez. Este equipo asume la dimensión de la animación pastoral, educación popular, asesoramiento. Uno de los objetivos es que los laicos sean protagonistas, coordinadores de la pastoral y comprometidos con la sociedad civil y organizaciones políticas.

El principal desafío es la formación del Pueblo de Dios, para que su dignidad de hijo de Dios pueda ser experimentada, en su misión en las periferias, en el ambiente indígena con la interculturalidad, en los movimientos populares, en el diálogo político y público.

En las periferias y barrios de la ciudad hay reuniones semanales de los Grupos de Reflexión Bíblica para organizarse en pequeñas Comunidades Eclesiales de Base (CEBS) abiertos a la misión. Los grupos son lugares y momentos de oración, lectura bíblica, educación popular, ciudadanía... (con el método Ver-Juzgar-Actuar).

El medio de transporte es "fluvial" principalmente por los ríos Solimões y Yavarí. Hay ocho parroquias en la diócesis, en todas ellas se llega por los ríos. El obispo es Dom Adolfo Zon, xaveriano, que está en la diócesis desde más de ocho años (El pidió a los xaverianos, con insistencia, la presencia en Atalaya del Norte). La diócesis fue fundada el 23 de mayo de 1910, por el Papa Pío X y entregada a los frailes capuchinos.

El gran desafío de la diócesis es la inculturación de la fe cristiana en la realidad antropológica indígena y criolla de la Amazonia. En la sede de la diócesis hay equipos para ayudar en la formación teológica, bíblica y pastoral, disponibles para socorrer a las parroquias en el desarrollo de los agentes de evangelización.

Los agentes que precedieron a los xaverianos en la Parroquia de San Sebastián en Atalaya del Norte fueron los Frailes Capuchinos, los Hermanos Maristas, las Hermanas Hijas de Santa Ana y los Laicos Misioneros del CIMI, quienes siempre realizaron la misión con entusiasmo en las tierras de la Amazonia.

Adolfo Zon Pereira,
Rafael López Villaseñor,
Alberto Panichela,
Giuseppe Leoni