Con el orgullo de celebrar los 100 años de institución de la carta testamento de los Misioneros Xaverianos, les comparo cómo esta espiritualidad y estilo de vida trasformo la mía.
Corría el año de 1999 cuando fue mi primer contacto con los Misioneros Xaverianos el cual fue a través de una misionera laica, quien fue invitada a darnos un tema al coro de la capilla donde yo era parte, este era sobre la importancia de la misión en el mundo, el cual nos invitaba a trabajar por la extensión del Evangelio a todo el mundo haciendo hincapié en las tierras infieles, este momento me impulsó a conocer más la Congregación como su fundador San Guido Maria Conforti.
De esta manera fui invitado en este tiempo a formar parte de un nuevo grupo de jóvenes que buscaba ser parte de esta familia para el mundo, así inicié una nueva vida con un compromiso especial que brotaba desde el corazón con ganas de dar frutos, los cuales dentro de mi experiencia han sido muchos, pues mi vida cambió completamente al ir creciendo en sabiduría, espiritualidad, humildad, caridad y unidad, siempre teniendo a Cristo como centro de todo.

En estos 21 años de ser Laico Misionero Xaveriano agradezco a Dios, qué en su infinita bondad nos dio como fundador a San Guido, quien dentro de la carta testamento nos dejó como herencia grandes dones los cuales nos invitan a tener una vida apostólica y religiosa unida a la oración contínua, para seguir fieles a Cristo Jesús Misionero del Padre, buscándolo en todos y en todo. Convirtiéndonos en trabajadores de su mies para seguir cosechando y extendiendo su reino de amor. A través de una vida humilde, recta, obediente, fiel, comunitaria, piadosa, caritativa, espiritual y de oración. Cualidades o dones que adoptas al momento de ser tocado e inspirado por algún Misionero Xaveriano.
No quiero dejar pasar la oportunidad de invitar tanto a los que ya conocen la espiritualidad xaveriana como a los que no, a que siempre busquen hacer las cosas de Dios con convicción, sin dejar que el maligno los derrote, buscando seguir el ejemplo de San Guido María Conforti, quien a pesar de no lograr en su vida respuestas o soluciones prontas, no se rindió y salió adelante dejando como mandato al igual que Cristo el ir y hacer del mundo una familia a través de la evangelización.
Enrique Gallegos Flores
Secretario Coordinador de LMX Torreón
"¡Sea por todos conocido y amado, nuestro Señor Jesucristo!"



