Skip to main content
P. Alberto Morales sx

Inteligencia Artificial: lo que ganamos y lo que perdemos

El mensaje del Papa León XIV para la LX Jornada Mundial de los Medios de Comunicación Social 2026, hace hincapié en el buen uso que se debe dar a la Inteligencia Artificial. Se trata de la última novedad que la tecnología ofrece para el trabajo y la vida cotidiana: escribir mensajes, crear imágenes y audiovisuales, también se presenta como una gran ayuda en el campo educativo, musical, literario, científico, etc.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que todo lo que crea el ser humano es ambivalente, por ejemplo, nos puede ayudar a hacer una tarea, pero nos puede quitar la capacidad de pensar, nos puede deshumanizar. Por ello es importante la defensa del rostro y la voz humana, ya que la IA hoy es capaz de imitarlos al punto de que sea difícil distinguirlos. Dice el Papa que el Rostro y la Voz humana son sagrados, por lo tanto, hay que custodiarlos.

“La tecnología digital, cuando se falla en su cuidado, se corre el riesgo de modificar radicalmente algunos de los pilares fundamentales de la civilización humana, que a veces damos por descontado. Simulando voces y rostros humanos, sabiduría y conocimiento, conciencia y responsabilidad, empatía y amistad, los sistemas conocidos como inteligencia artificial no solo interfieren en los ecosistemas informativos, sino que también invaden el nivel más profundo de la comunicación, el de la relación entre las personas. El desafío, por tanto, no es tecnológico, sino antropológico”.

Sin duda, que la IA nos aporta muchas ventajas, por ejemplo, nos ahorra tiempo al realizar una investigación, una traducción de un idioma otro, puede escribir un discurso sobre cualquier tema, ¡incluso puede hacer una homilía!, pero el Papa también ha advertido que los sacerdotes y los misioneros no caigan en esa tentación, porque si bien el discurso es bonito, al final de cuentas una homilía hecha por IA le falta la experiencia de vida del sacerdote, le falta amor.

Por otro lado, dejar que la IA haga todo por nosotros puede atrofiar nuestro cerebro. En el futuro los que van a triunfar, los que van a guiar este mundo y nuestra Iglesia no serán los que más sepan usar la IA, sino los que usen su cerebro, es decir, la inteligencia que Dios nos ha dado a todos.

 El remedio, nos dice el Papa, están en “la alfabetización a los medios de comunicación, a la información y a la IA”. Hay que recordar que todo esto no es más que un instrumento del cual podemos servirnos para nuestro crecimiento humano y como hijos e hijas de Dios.