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P. Rubén Macias Sapien sx

¡Cuaresma, tiempo de libertad!

Estimados lectores, estamos viviendo este tiempo favorable, la cuaresma, y la invitación del papa Francisco para este año sigue resonando en nuestros corazones: “A través del Desierto Dios nos guía a la libertad” (Mensaje del Papa Francisco, Cuaresma 2024).

El tema de la libertad no es ajeno a nuestro fundador, también Monseñor Conforti lo ha asumido, tanto en sus cartas pastorales, como en las enseñanzas a sus discípulos misioneros; los tiempos en los cuales vivió nuestro fundador hacían de este tema un motivo para reflexionar, exhortar, y poner en la palestra de su discurso evangelizador. Eran tiempos difíciles donde los efectos de la revolución francesa marcaban fuertemente la sociedad y el clero de Parma; “Libertad, fraternidad, igualdad”, eran palabras que recorrían, de manera positiva pero tambien de manera ideológica y negativa, los corazones de sus feligreses y de su clero.  Ante ello, San Conforti no permanecía callado, sino, fiel a su misión de pastor, buscaba guiar a su pueblo hacia la “verdadera libertad”, como él la llamaba; para nuestro santo fundador “la verdadera felicidad consiste en poseer la paz y la verdadera libertad” (1912, 10 febrero, Carta para la Cuaresma: FCT 19,94); y por ello cuestiona: “’¿Cómo podrán gozar de estos bienes inestimables (paz y libertad), a los cuales suspira sin cesar el corazón humano, quien vive olvidándose totalmente o en parte de sus propios deberes, para favorecer libremente las exigencias tristes de la naturaleza corrupta?” (Ibidem). La paz y la libertad son “bienes inestimables”, como los llama San Conforti, pero que están en continuo riesgo en nuestras vidas debido a nuestra humanidad frágil como a aquellas realidades que nos esclavizan el alma, por ello el cristiano y más aún el misionero debe estar en continuo “camino de éxodo”, de conversión, de pasaje por ese desierto purificador para retomar la libertad perdida. “¡No confundamos la verdadera libertad con la falsa! Esta palabra electriza; hoy día no se habla más que de libertad, pero ¿Cómo se interpreta esta libertad?”-cuestiona Conforti. (1915, 14 de marzo, Parma, Homilía para la visita pastoral. FCT 23,146). 

Papa Francisco nos invita a asumir el “desierto” como camino donde Dios nos guía hacia esa “verdadera libertad”. “Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso de la muerte a la vida” (Mensaje del Papa Francisco, Cuaresma 2024), esto implica asumir un camino de conversión, de “lucha”; “Acojamos la Cuaresma como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2). Es tiempo de conversión, tiempo de libertad”, dice el papa, y continua: “Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido” (Ibidem) y entonces asumir la misión en la solidaridad y en el amor. Que importantes palabras del Papa: detenerse en oración, escuchar su Palabra y comprometerse en acciones solidarias.

“Libertad” he ahí el llamado de Dios para esta cuaresma. ¿Cuáles son estas realidades en tu vida que te esclavizan? ¿Qué lucha vas a hacer para recuperar esa libertad verdadera en tu vida?