Carisma

El Espíritu del Señor, que anima a la Iglesia y renueva continuamente en ella la conciencia de su misión en el mundo, inspiró al obispo Guido M. Conforti a entregarse por la evangelización de los no cristianos y a reunir en una comunidad misionera a hombres llamados  a consagrar sus vidas a Dios por el mismo ideal.

Siguiendo a nuestro Fundador y reviviendo el mismo carisma, nosotros los Xaverianos respondemos al mandato del Señor de ir por todo el mundo anunciando el Evangelio a toda criatura. El testimonio y las palabras del Fundador son fuente particular de inspiración para nuestra vida apostólica. (Const. 1)