Artículos

abraham.jpg

Al hablar de personas que siguen a Jesús se dice que tienen vocación. ¿De dónde viene esta palabra? Es una derivación del latín “vox, vocis”, que significa voz, por lo cual la vocación implica que una persona llama a otra. En la Biblia tenemos muchas llamadas, voces dirigidas a ciertas personas con alguna finalidad específica; cada llamada está destinada a una persona en particular o a algún grupo de personas.

Hay una llamada que es general, para todos los seres humanos, y la encontramos en el primer libro de la Biblia: «Y dijo Dios: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra… “» (Gn 1,26). Hay un llamado, una voz que llama a la existencia; es una vocación a ser “imagen, como semejanza” de Dios: es esta la primera vocación del ser humano, el cual se realiza en la medida en que se vive, se manifiesta la “imagen” de Dios, y se presenta “como semejanza” de Él. Así podemos decir que esta es la primera vocación de todo ser humano.

Seguir leyendo

manosm.jpg

Teniendo en consideración el tema anterior, vivir de fe, recordemos que creer es amar intensamente a nuestros semejantes abriéndonos al resplandor de la primera luz que es Dios. Esta manera de vivir la fe nos lleva a reconocer la gratuidad de la misma, es decir, la fe es un don que Dios concede.

Es preciso recordar que el don indica algo que se recibe tal cual y sin más, es un regalo, como signo de alguien que nos ama y nos quiere a través de un objeto concreto o con un gesto de cariño profundo. En ese sentido la fe es un don que Dios da a quienes creen, no porque el creyente lo merezca sino porque ha sido capaz de descubrir y recibir ese don tal cual, un regalo de Dios recibido inmerecidamente: la fe, mis hermanos, no es una ciencia que se obtiene a fuerza de estudio, de cálculos, de ingenio como las matemáticas y la astronomía, sino que es un regalo gratuito que el Señor concede a los humildes. (FCT 18, 183-184 en Antología, p. 280).

Seguir leyendo

mozambique.JPG

Soy el padre Apolinar Rodríguez Rojas, originario de Salamanca Gto. Tengo 26 años de ordenado sacerdote, de los cuales he servido durante ocho años a mi Región de México como formador y rector del Seminario Xaveriano de Arandas, Jal.

Hace 18 años vine a trabajar en el país de Mozambique donde encontré un bonito testimonio de los Xaverianos que ahí habían llegado dos años atrás. Los desafíos eran muchos, pues el país había salido de una guerra civil de 16 años y no mucho tiempo atrás habían vivido la guerra de independencia en 1975.

Seguir leyendo

manosa.jpg

El pasado 23 de octubre, un grupo de jóvenes se reunió en nuestra comunidad de Salamanca, Gto., para celebrar el Domingo Mundial de las Misiones (Domund 2017). El evento coincidía con el inicio del Año de la Juventud en México y nos acompañaba la invitación del papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud del 2016 en Polonia, invitando a los jóvenes a ser esperanza de un mundo nuevo. ¿Qué implicaciones tiene esta invitación a tan gran tarea?

Para comenzar la reflexión se preguntó a los participantes a esta Jornada Misionera sobre la visión que ellos tienen del mundo.

Seguir leyendo

pan.jpg

Al recibir el año nuevo, se inicia nuevamente un camino para vivir la fe de la mejor manera que el año anterior. En varios países de Medio Oriente que habían tenido que dejar de asistir a los servicios litúrgicos por cuestión de la guerra o porque sus templos habían sido destruidos, han vuelto a ellos, tienen nuevamente una casa para Dios y un hogar para elevar sus plegarias y oraciones.

La vida cristiana se va renovando no solo en sus templos sino también en la forma en que se mira las dificultades de otros católicos que sufren por creer en Cristo. Dentro de este año que se abre camino en ver un catolicismo más ferviente, se notan signos concretos. El papa Francisco el pasado 28 de enero visitó en la iglesia de Santa Sofía a la comunidad Greco-Ucraniana que reside en Roma, que ha reedificado su templo después de varios trabajos. Sin embargo la fuerza no está en el templo simplemente, sino en lo que significa para todos los ucranianos que viven en la “diáspora”.

Seguir leyendo

ines.jpg

La historia de la Iglesia está marcada por el martirio, como signo de una fe vivida y testimoniada. “Caminar tras las huellas del divino Maestro exige una decidida toma de posición por Él. Es preciso comprometerse a seguirlo dondequiera que vaya. Sin embargo, en este camino los jóvenes saben que no están solos. Los numerosos adolescentes que a lo largo de los siglos han pagado con el martirio su adhesión al Evangelio están a su lado para infundir en su corazón la fuerza de permanecer firmes en la fidelidad.” (Mensaje de San Juan Pablo II con ocasión del centenario de la muerte de Santa María Goretti, 08-07-2002).

A lo largo del año litúrgico vamos recordando y celebrando la victoria de la vida plena, en Jesús resucitado, con el martirio y la esperanza de la resurrección. En el mes de enero celebramos una Santa que motiva a las niñas a seguir a Jesús: santa Inés que tuvo un breve paso por la tierra, sin embargo suficiente, gracias a su intensa y profunda fe, para ser modelo de fidelidad a su amado Jesús sobre todas las cosas, llegando a dar su vida.

Seguir leyendo

pasos.jpg

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan (Mt. 11, 12). Son palabras de Jesús. En estos últimos meses cargados de intensa vida, esas palabras viven a menudo en mi cabeza y en mi corazón.

Para poder hablar del Reino de los Cielos, un día dije en una comunidad: el Reino del Cielo son las cosas que Dios quiere aquí en la tierra. Apenas había terminado de hablar de la injusticia que asesina, de la prepotencia de los poderosos que daña a los pobres; hablaba de la realidad que vive esa comunidad, del robo de sus bosques que los obliga a abandonar su tierra por causa de la deforestación que conlleva la sequedad. La gente entendió inmediatamente que es el Reino de los Cielos. Creo que Dios me habrá perdonado si fui un poco reductivo y simplista. Lo hice con buena fe. Lo hice también porque nuestra gente es como la gente que escuchaba a Jesús: quedaba encantada, maravillada de las parábolas del Evangelio y de las palabras sencillas impregnadas de hechos cotidianos sin perderse en discursos abstractos y en una fe esclerotizada llena de normas.

Seguir leyendo

mequita.jpg

Año nuevo, vida nueva, es una frase que continuamente escuchamos al comienzo del año, y quizás con ella se reconoce que hay algunos aspectos que no van bien en nuestra vida y estamos dispuestos a aprovechar el tiempo que nos ofrece el nuevo año.

No es raro escuchar en las pláticas con los amigos, con la familia, con los compañeros de trabajo, los famosos propósitos de año nuevo. Muchas veces esos propósitos de año nuevo, son solamente eso, pues conforme pasa el tiempo, y vivimos la cuesta de enero, cada día que pasa nos parece cada vez más difícil llevarlos a cabo.

Seguir leyendo

mano_jesus.jpg

 

Estos son nuestros pensamientos en todo momento mientras rogamos por ustedes: que nuestro Dios los haga dignos de su llamada y que, por su poder, lleve a efecto sus buenos propósitos, haciendo que su fe sea activa y eficiente. De ese modo el nombre de Jesús, nuestro Señor, será glorificado a través de ustedes y ustedes lo serán en Él, por gracia de nuestro Dios y de Cristo Jesús, el Señor (2Tes 1,11-12).   

En este año dedicado a los jóvenes, la oración se intensifica porque la realidad juvenil nos interroga. ¿A dónde vamos? ¿Cuáles son nuestros deseos, nuestras aspiraciones? ¿Tenemos una meta en la vida? Es cierto que el mundo lleva su curso con tantos avances cibernéticos y científicos, sin embargo, el corazón del joven pareciera que no alcanza a llenarse. ¡Un vacío invade su existencia!

Seguir leyendo

jesus_llama.jpg

Si queremos un tema bíblico, del Nuevo Testamento, necesitamos utilizar el verbo seguir, usado en varios lugares, pero de manera especial en las palabras que Jesús dirige a la primera pareja de hermanos que encuentra a la orilla del lago, tal y como lo encontramos en los evangelios de Marcos y Mateo, con un imperativo: Vengan detrás de mí, o conmigo, que se puede bien traducir como síganme (cfr. Mc 1,17; Mt 4,19); en tanto que de la otra pareja solo se dice que los llamó (cfr. Mc 1,20; Mt 4,21).

Puede sonar muy poética la expresión tras las huellas de Jesús, para significar su seguimiento, pero es una expresión muy usada en la cacería, y no en la Biblia; por eso prefiero esta expresión bíblica: seguir a Jesús.

Seguir leyendo