Viviendo la Misión

1¿Te podrías presentar brevemente?

Me llamo Francisco Javier Beltrán Aceves, nací en la ciudad de Arandas, Jal., el 11 de noviembre de 1986. Mis papás son: Martín Beltrán y María del Refugio Aceves.

2¿Podrías contarnos cómo nació tu vocación?

Mi vocación nació a temprana edad durante mi último año de primaria. Durante ese año acudía frecuentemente a los encuentros vocacionales en el seminario menor de los Misioneros Xaverianos en Arandas. Durante el preseminario escuché historias de misioneros, las cuales me motivaron a entrar al seminario.

 

3¿Cómo has vivido tu ordenación sacerdotal?

He vivido mi ordenación sacerdotal con mucha alegría y entusiasmo. Ha sido una bendición que el Señor me ha regalado y también una gran responsabilidad que he aceptado en mi vida.

4¿Qué fue lo que te motivó a dar este paso definitivo?

Primero, mi experiencia personal que he adquirido durante los años de formación, la cual me llevó a experimentar una inmensa alegría en mi vida. Segundo, la necesidad de sacerdotes, especialmente en los lugares misión.

5¿A qué lugar vas ir de misión?

He sido destinado a la delegación Xaveriana de Filipinas. He hecho mis estudios teológicos en ese país y dentro de algunos meses regresaré para continuar con mi misión en esas islas.

6¿Cuáles crees que serán las dificultades que encontrarás ahí?

He vivido en Filipinas por siete años como estudiante. Ahora regresaré como sacerdote para continuar con mi servicio. Las dificultades que enfrentaré son la abundancia de ministerio por la escases de sacerdotes.

7¿Alguna experiencia significativa que te ha marcado tu vida?

He tenido muchas experiencias significativas en mi vida. Una de las más importantes ha sido mi experiencia en la Teología Internacional en Filipinas. El salir de mi país, el aprender dos idiomas (Inglés y Tagalog), experimentar otra cultura, pero sobre todo, la convivencia con las comunidades cristianas.

8¿Piensas que tener los votos te ayuda a ser misionero?

Por supuesto que sí. La vida religiosa está al servicio de la misión. La vivencia de los votos me ayuda a centrarme y vivir plenamente la misión que Dios me ha encomendado. Viviendo los votos he experimentado una libertad inmensa, la cual me ha ayudado a vivir mi vocación con dedicación. San Guido María Conforti nos recordaba que el Señor no pudo haber sido tan generoso con nosotros al concedernos la vida religiosa y apostólica.

9¿Qué mensaje darías a los jóvenes?

“No tengan miedo” son las palabras que Jesús repitió a sus discípulos varias veces. Mi mensaje a los jóvenes es precisamente “no tengan miedo” de acercarse al Señor para descubrir cuál es su voluntad en sus vidas. Dios nunca defrauda.

10¿Alguna frase significativa?

He escogido como tema para mi ordenación sacerdotal el pasaje bíblico: “Santifícalos en la verdad; Tu palabra es verdad. Como Tú Me enviaste al mundo, Yo también los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad.” (Jn 17, 17-19)