Guadalajara

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Filosofado San Guido María Conforti

Filosofado San Guido María Conforti

Después de la llegada de los Xaverianos a la región de México, y de levantar con muchos esfuerzos las dos primeras casas de Mazatlán, Sin. y San Juan del Rio Qro., algunos hermanos vieron la necesidad de crear un seminario mayor.

Sin pérdida de tiempo, el P. Scremin viajó a Guadalajara para buscar un terreno, para la construcción de este nuevo centro de estudios filosóficos y teológicos. La Srta. Victoria Ladrón de Guevara donó el terreno y los trabajos de construcción comenzaron el 3 de mayo de 1971.
El 12 de septiembre de 1971 llegan los primeros cuatro alumnos que habían terminado la preparatoria en nuestro seminario de San Juan del Rio, y que antes de hacer su noviciado, cursarían el primer año de filosofía con los misioneros del Espíritu Santo: Jesús Romero, Arturo Peguero, Ramón Caracheo y Manuel Fernández.
El 21 de agosto de 1972 llegaron de San Juan del Rio los padres Lino Sgarbossa y Enzo Cipriani con 22 alumnos, seis que habían terminado la preparatoria y que tenían que iniciar su noviciado y 16 que cursarían el último año de preparatoria en el colegio Fray Pedro de Gante.
En la actualidad, solamente viven los estudiantes de Filosofía, algunos de los cuales se encargan de la animación misionera, dirigen círculos vocacionales, montan exposiciones misioneras, asisten a los colegios para realizar propaganda misionera y atienden a grupos juveniles. Otros, en las colonias de la periferia de la ciudad, realizan grupos de preparación bíblica, litúrgica y catequesis para diferentes edades.
Sin olvidar mencionar que cada sábado nuestra casa se convierte en un centro de catequesis, donde se prepara a niños y a jóvenes para que reciban la Primera Comunión y la Confirmación.
A lo largo de los años, esta casa ha sido sede de varios eventos importantes para nuestra Región de México, desde Capítulos provinciales, hasta las primeras ordenaciones sacerdotales de xaverianos mexicanos. Entre las actividades importantes que se realizan durante el año, está la tradicional kermes, y el nacimiento misionero.
Durante algún tiempo está casa albergó al “Centro Xavier”, la Casa Provincial, y la Casa de Filosofía y Teología.

Mi vocación misionera

Si regresáramos el tiempo a cuando tenía diez años y me hicieran la pregunta: Oye, ¿te gustaría ser misionero? Les aseguro que no sabría que responder, sin embargo, el querer conocer más a fondo sobre mi vocación, el llamado especial que Dios me hacía, fue lo que posteriormente me dio el empujón para que a mis catorce años pudiera decir: Pues, no sé exactamente qué es eso, pero… vamos a ver qué es.

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